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Calidad del agua en tiempo real: deuda del Siapa

“Gastar en filtros cada 15 días, bañarse con agua apestosa, es horrible”, me contó Tatiana, quien junto a vecinos presentó una queja ante el Siapa por el pésimo estado del suministro. Y ocurrió lo inverosímil: les exigieron pagar un estudio, de su propio bolsillo, para confirmar las condiciones del líquido que el mismo organismo distribuye. Información que debería ser pública y cotidiana.

La calidad del servicio en la ZMG ha sido un misterio durante décadas. Aunque el hedor y el tono turbio nos permiten intuir sus condiciones, Siapa no publica de forma actual, frecuente, ni en lenguaje ciudadano, los indicadores que permitan verificar el estado del suministro en cada colonia.

En otros países esa información se publica casi en tiempo real gracias a sistemas digitales de monitoreo, me explicó el doctor Arturo Gleason, investigador de la UdeG y asesor de gobiernos internacionales en la materia. 

“Por ejemplo en Londres, los reportes se actualizan cada hora con indicadores como el nivel de cloro. Si tuviéramos un Siapa moderno esta información debería ser así. Sé que es un sueño guajiro, pero al menos podríamos aspirar a reportes semanales o quincenales en cada colonia”, señaló.

En Jalisco los resultados de los monitoreos de tomas domiciliarias se encuentran en el punto VI, inciso “l” de transparencia, pero localizarlos exige paciencia y habilidad para navegar portales confusos. Además, cada mes eligen distintos puntos para el análisis, lo que impide hacer seguimientos por colonia. Por su parte, el Sistema Estatal del Agua de la CEA actualiza mensualmente estudios sobre ríos, lagunas o presas, pero su consulta e interpretación requieren conocimientos técnicos.

Por la naturaleza sensible de esta información, debería actualizarse con la mayor prontitud, pues está en juego la salud pública. Tuvimos que enterarnos por una entrevista exclusiva de la reportera de salud en Canal 44, Rocío López Fonseca, con el titular de la Coprisjal, que el agua del Siapa no sirve ni para lavarse los dientes.

“Al tratarse de datos vinculados directamente con derechos humanos como el acceso al agua potable y la salud, podría establecerse un régimen de excepción para que se actualice con mayor rapidez”, me aclaró el doctor en Derecho por la UdeG, José Vega Talamantes. El especialista, con experiencia en órganos de transparencia, considera que al dotar de periodicidad ágil la publicación de análisis y condiciones del servicio, “se cumple a completitud con el principio de máxima publicidad y consecuentemente dota de personalidad propia al principio de progresividad que debe regir al derecho humano de acceso al agua”.

Coincido. El Siapa debe transparentar esa información con lenguaje ciudadano y de manera constante, pues involucra derechos humanos y salud pública. Incluso, alguna asociación podría promover convenios de publicación proactiva para empujar a ello.

Ahora que el Congreso de Jalisco discute una nueva Ley de Transparencia, lo sensato sería reconocer expresamente a la calidad del agua como información fundamental, contar con una app para revisarla o difundirla en redes sociales. Eso sería un verdadero avance para que la información pública sea útil en la vida cotidiana. 

*Investigador de la UdeG con posgrado en Transparencia

X: @julio_rios

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