La semana pasada fue publicada la nueva Encuesta Citi de Expectativas. Esta encuesta recopila los pronósticos del desempeño de la economía de 35 instituciones financieras. Estos pronósticos reflejan las expectativas del sector financiero para este año.
¿Cómo se espera el crecimiento económico para fin de año? Se proyecta un avance del PIB de 1.2 por ciento. Dicho crecimiento resulta sumamente modesto y mucho menor al esperado en los pronósticos de la SHCP.
Las bajas expectativas de crecimiento reflejan una incertidumbre persistente en la economía. La renegociación del TMEC, además, ha generado nuevas dudas sobre el comercio e inversión.
¿Qué se prevé sobre la inflación? La inflación general cerraría 2026 en 4.35 por ciento. La subyacente se mantiene en 4.20 por ciento. Así, el consenso es que el Banco de México nuevamente no alcanzara sus metas de política monetaria.
Analíticamente, conviene distinguir entre ambos tipos de inflación. La general incluye todos los bienes y servicios. La subyacente excluye energéticos y alimentos que tienen precios muy volátiles. Por ello, la última refleja mejor la tendencia de los precios.
La diferencia entre la inflación general y subyacente denota que hay presiones inflacionarias por energéticos y alimentos. Además, si se considera que se espera que la subyacente sea persistente; la expectativa es que la inflación alta persistirá.
¿Qué se prevé sobre el tipo de cambio? El dólar cerraría 2026 cerca de 18 pesos. Esa cifra ha sido relativamente estable. Así, las expectativas sugieren que el peso permanecerá relativamente estable pero un tanto depreciado.
¿Qué se espera de la tasa de interés de referencia? La tasa de fondeo cerraría 2026 en 6.50 por ciento. Banxico mantendría una postura cautelosa y habría concluido el periodo de bajas en la tasa.
Los pronósticos muestran que no se espera una reactivación de la economía. La inflación impide recortar las tasas. Las tasas de interés, al no disminuir, frenan la inversión. Sumada la incertidumbre comercial, el crecimiento se debilita.
¿Cómo podrían mejorarse estas expectativas? Resulta prioritario concluir pronto la revisión del TMEC. La certidumbre comercial e institucional atraería mayor inversión productiva. También convendría tener una mayor disciplina fiscal y reducir la inflación.
En mi opinión, las expectativas muestran que el segundo semestre de 2026 será un periodo desafiante. La economía avanzará, pero con dinamismo limitado. Sin duda, es necesario seguir la coyuntura económica y, en particular, la renegociación del TMEC.
*Economista e investigador de la UdeG
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