El exfiscal general de Chihuahua, César Jáuregui, fue detenido en la capital del estado como parte de las investigaciones por la presunta participación ilegal de agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos en un operativo realizado en abril de 2026, de acuerdo con versiones extraoficiales.
Al exfuncionario se le atribuyen los presuntos delitos de ejercicio ilegal del servicio público y falsedad ante las autoridades. Tras su detención, quedó a disposición de la Fiscalía General del Estado de Chihuahua. La orden de aprehensión habría sido cumplimentada por elementos de la Policía Estatal.
Jáuregui renunció a su cargo el 17 de abril, luego de que se conociera la presencia de agentes estadounidenses en un operativo en el que murieron dos de ellos y funcionarios de la Agencia Estatal de Investigación (AEI) de Chihuahua, entre ellos Pedro Oseguera Cervantes, quien encabezaba las labores.
Durante la conferencia en la que anunció su salida, el entonces fiscal reconoció omisiones en el manejo del caso, aunque sostuvo que su actuación estuvo orientada a proteger a la sociedad y combatir al crimen organizado. También aseguró que inicialmente desconocía la participación de los agentes extranjeros debido a inconsistencias en la información disponible.
El caso de los agentes estadounidenses en Chihuahua
Tras el accidente, Jáuregui sostuvo que los agentes estadounidenses se encontraban en la zona para impartir cursos de adiestramiento sobre el manejo de drones y negó que hubieran participado directamente en el operativo.
De acuerdo con la versión que ofreció en una entrevista radiofónica con Azucena Uresti, Oseguera Cervantes se encontró con los estadounidenses en una comunidad cuando regresaba de la misión y los invitó a viajar juntos hacia Chihuahua. El accidente ocurrió durante ese trayecto, explicó.
Sin embargo, las declaraciones de los funcionarios involucrados y las investigaciones periodísticas posteriores expusieron indicios sobre una posible participación de los agentes de la CIA en otras operaciones con corporaciones de seguridad estatales.
También se reportó que los estadounidenses utilizaron uniformes de la Agencia Estatal de Investigación para pasar inadvertidos durante las actividades en las que habrían intervenido.
Por su parte, el Gabinete de Seguridad federal informó que uno de los agentes estadounidenses fallecidos ingresó a México como turista, sin declarar sus verdaderas intenciones. El caso abrió cuestionamientos sobre la actuación de las autoridades estatales y la posible intervención de personal extranjero en operativos de seguridad dentro del territorio nacional.
GR









