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Incendian ayuntamiento de Limoges durante protestas

Incendian ayuntamiento de Limoges durante protestas

El incendio del histórico ayuntamiento de Limoges, en el centro de Francia, marcó una jornada de protestas contra el encarecimiento de la vida que también dejó saqueos, ataques a comercios y daños en edificios públicos de distintas ciudades del país.

El ministro del Interior, Laurent Núñez, informó de 400 detenidos y estimó que las movilizaciones reunieron a unas 550 mil personas en todo el territorio francés. Los organizadores calcularon una asistencia de 800 mil manifestantes.

En Limoges, un grupo de encapuchados incendió un vehículo policial frente al ayuntamiento, rompió ventanas e ingresó al inmueble para provocar el fuego. Las llamas alcanzaron parte del techo y una de las alas del edificio, construido hace 143 años, mientras los bomberos intentaban contener el incendio.

El prefecto local, Maurice Barate, informó que el inmueble quedó prácticamente destruido. Según su balance, el tejado se desplomó sobre las plantas inferiores, excepto en el ala oeste, y dos tercios de la fachada resultaron afectados. El funcionario calificó los daños como una catástrofe para el patrimonio histórico.

Los incidentes también alcanzaron otras ciudades. En Lyon, una oficina de turismo fue incendiada, mientras que en París, Marsella, Estrasburgo, Ruán, Nantes, Rennes, Toulouse y Valence se reportaron saqueos y ataques contra establecimientos comerciales.

Ante la violencia, el primer ministro Sébastien Lecornu encabezó una reunión de crisis con representantes de varios ministerios para coordinar la respuesta gubernamental y reforzar los operativos de seguridad.

Gobierno señala a grupos de ultraizquierda

El ministro del Interior atribuyó los actos violentos a grupos de ultraizquierda y delincuentes oportunistas. Sostuvo que entre los participantes detenidos predominaban los adultos y afirmó que algunos grupos tenían la intención de atacar edificios públicos, entre ellos prefecturas y ayuntamientos.

Núñez también cuestionó los pronunciamientos de dirigentes de extrema izquierda que criticaron la actuación de las fuerzas de seguridad y acusó a algunas organizaciones de haber alentado la violencia.

Por su parte, el presidente Emmanuel Macron advirtió que las personas responsables de los ataques, destrozos y saqueos serían perseguidas y sancionadas. Asimismo, pidió un frente unido para defender las instituciones y expresó su respaldo a las fuerzas del orden.

En París, la Policía desplegó unidades especializadas en intervenciones contra la violencia urbana. El alcalde Emmanuel Grégoire denunció daños en calles, comercios, espacios públicos y monumentos.

Las autoridades anticiparon nuevas detenciones a partir del análisis de imágenes obtenidas durante los disturbios, con intervención de las fiscalías correspondientes.

 

GR