Dinero son amores y no buenas intenciones. El gobierno de Jalisco propone gastar casi 194 mil millones de pesos en 2027, casi 12 mil millones más que lo aprobado para este año. La discusión que viene en el Congreso permitirá conocer cómo se acomodan las urgencias.
A simple vista, las prioridades cambiaron. Se esfumó la nube mundialista y quedaron las cañerías abiertas. La crisis del agua requiere no sólo la atención del gobernador, que lo obligó a suspender su mensaje, sino que necesita dinero para salir pronto del entuerto.
El agua encabeza ahora los anuncios. El viernes pasado, Hacienda anunció una inversión cercana a 7 mil millones para infraestructura hídrica. Sin embargo, en el anexo por dependencias, la Secretaría del Agua pierde casi 900 millones frente al proyecto anterior.
Si el dinero ya lo va a administrar y ejecutar la SIOP o el Siapa, eso nos da una idea de la “importancia” de la burocracia del agua. ¿Valdría la pena una guillotina presupuestal?
En la nota de ese día, NTR identificó 2 mil millones para la planta de Miravalle, 500 millones para colectores y 750 millones para el ‘bypass’ de La Calera. También reportó mil 500 millones para el acueducto a Chapala, cuya construcción asumió la Federación. ¿Cómo se repartirán las responsabilidades y los pagos?
Revisé el proyecto de egresos de un año a otro y encontré cambios importantes en el tema de desapariciones. La Comisión de Búsqueda pasa de unos 84 a 106 millones. El programa de inteligencia y coordinación para búsqueda sube de 76 a 101 millones. Pero Ciencias Forenses conserva 492 millones, exactamente la misma cantidad del proyecto de 2026.
Atención a Víctimas recibe unos 115 millones, frente a 93 millones del proyecto anterior. ¿Cuántas personas más podrán atender? ¿Cómo acompañarán las capacidades forenses el aumento de recursos para búsqueda?
La Comisión Estatal de Derechos Humanos queda prácticamente igual, con 178 millones. También permanecen sin aumento el Tribunal de Justicia Administrativa y la Secretaría Ejecutiva del Sistema Anticorrupción, esta última con unos 47 millones. Dinero gratis sin nadie que les exija resultados.
En materia de movilidad hay un detalle que merece explicación. El dinero para Siteur pasa de unos mil 500 millones a 3 mil 300 millones. Más del doble. ¿Cambiará de manos la gestión de algún subsidio que hoy conduce Diego Monraz? ¿Quién va a gestionar ese dinero?
También cambia el dinero en la Jefatura de Gabinete. El programa de Desarrollo Urbano Sustentable sale de Medio Ambiente y aparece en esa oficina. Además, pasa de menos de un millón a cerca de 21 millones. ¿Qué funciones tendrá desde ahí?
Asistencia Social pierde cerca de 350 millones respecto al proyecto anterior. Listo Jalisco y Colmenas son los programas más afectados: sus asignaciones quedan prácticamente a la mitad.
Hay otros contrastes. Educación, el gran “monstruo comedinero”, aumenta más de 4 mil millones. ¿Para qué?
Por último: el 2027 es año electoral y el IEPC recibiría unos 650 millones, apenas 27 millones adicionales. Aquí debemos saber cuánto requerirá el proceso electoral. No vayan a querer novatear al presidente recién llegado.
Ahora les toca a los diputados explicar qué conservarán y qué moverán del proyecto. El presupuesto es como una cobija: donde le jalas, destapas otro lado. Cada ajuste tiene consecuencias. Tenemos hasta el 15 de diciembre para su aprobación.
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