Después de 130 años de permanecer a la intemperie, las dos esculturas de perros San Bernardo que coronan la fachada de la Casa de los Perros son sometidas por primera vez a un proceso formal de conservación y restauración, informó el gobierno de Guadalajara.
La intervención está a cargo de la Escuela de Conservación y Restauración de Occidente (ECRO), a través de su Seminario-Taller de Restauración de Metales, que comenzó los trabajos con un diagnóstico del estado físico y estructural de las piezas ubicadas en la cornisa del Museo del Periodismo y las Artes Gráficas (Mupag).
Los trabajos, que tendrán una duración aproximada de dos meses, contemplan el desmontaje temporal de ambas esculturas para trasladarlas a un taller provisional instalado dentro del museo.
Ahí, especialistas y estudiantes inspeccionarán su estructura interna, reforzarán las uniones, retirarán recubrimientos deteriorados y aplicarán una nueva capa de protección para reducir los efectos de la intemperie.
Las esculturas fueron instaladas en 1896 por encargo de la empresaria tequilera María Ana González-Rubio de la Torre durante la construcción del inmueble y bajo la dirección técnica del ingeniero Arnulfo Villaseñor.
Las piezas fueron importadas desde Nueva York luego de ser seleccionadas de un catálogo de la fundidora J. L. Mott Iron Works.
Aunque popularmente se les ha relacionado con la raza pointer, registros originales de la empresa fabricante identifican a los animales como perros San Bernardo inspirados en ‘Barry’, el legendario can de rescate de los Alpes.
De acuerdo con las investigaciones de la ECRO, las esculturas fueron elaboradas mediante un vaciado en zinc y cuentan con una estructura interna de hierro, además de soldaduras de plomo-estaño y recubrimientos protectores.
A lo largo de su historia han permanecido expuestas a la contaminación y las condiciones climáticas. También presentan daños asociados a impactos de bala derivados de episodios históricos relacionados con el inmueble.
La intervención no se limitará a las esculturas de la fachada. La ECRO también trabaja en el diagnóstico y conservación de dos máquinas históricas que forman parte de la colección permanente del MUPAG.
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