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Quinto Patio

Resulta que la región de Chapala es brincadera de comisarios. El que hasta 2018 había sido seis años comisario de Jocotepec, Amador Bahena Pinzón, llegó a Chapala con la nueva administración del actual gobierno municipal, pero se fue apenas en febrero de 2019, tras la detención de siete miembros del escuadrón anfibio. Bahena Pinzón renunció a Chapala, pero se regresó a su feudo de Jocotepec. Antes que él estuvo como comisario de Chapala Adán Domínguez León, quien había sido previamente comisario de Tlajomulco de Zúñiga, de Tala, de Colotlán y de Atoyac. Después de Chapala se fue primero de director operativo a la policía de El Salto y recién en abril tomó posesión de esa comisaría. 

Quien quedó ahora al mando de Chapala es Raúl Valenciano Saucedo, un ex militar con grado de teniente coronel de Infantería. Justo enfrenta el escándalo de una ola de desapariciones que la coordinación de seguridad estatal ve como una tendencia normal. ¿Qué sucede con el vecino Ixtlahuacán de los Membrillos, pues quien fuera titular de Seguridad Pública, Álvaro Corona Piceno, fue desaparecido desde agosto de 2012? ¿Qué ocurre ahí cuando tres policías desaparecieron a una persona en diciembre de 2017? Añadamos que por el asesinato de Giovanni López están detenidos tres elementos y la corporación intervenida. ¿Qué sucede en la región? Las autoridades lo saben. 

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La madrugada del viernes quedó evidenciado el estilo legislativo de repartir cuotas entre los cuates, sin importar la ley. Desdeñaron los diputados sus acuerdos para luego brincarse la convocatoria y reglamentos; y como casi todos estaban de acuerdo, suponen que son intocables. Nos referimos a la elección de consejeros de la Judicatura. El riesgo es que quieran repetirlo con los magistrados, pues hay nueve vacantes. Quedó claro que no les importó la nueva reforma judicial que establecía candados para garantizar que llegaran a la Judicatura los más preparados, los mejores y así evitar la corrupción. 

Hasta el diputado naranja Salvador Caro propuso que el examen de conocimientos lo diseñara el Ceneval, lo cual sería útil como filtro a los aspirantes. Peeeeero si hubo quejas de que el examen aplicado a los que deseaban ser consejeros de la Judicatura era difícil, pues sólo pasó una abogada, con la intervención del organismo evaluador hasta el Poder Judicial en una de esas se queda sin magistrados. Total, la Legislatura refrendó el axioma de que cada una supera a la anterior en cuanto a ser la peor. Quizás más adelante tengan que corregirles la plana. Ya ocurrió en varias ocasiones. 

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En la bancada naranja, ¡claro que hay revanchismo! Si no, pregúntenle a Mirza Flores y Mara Robles. Se dice que por ser críticas y no dejarse, les quitan espacios, lo que podría considerarse violencia política, peeeeeero cómo demostrarlo, si es sutil. Por ejemplo, a Flores desde hace tiempo la pusieron en la banca, sin darle juego, porque era crítica con las decisiones de la fracción y por tener aspiraciones a ser candidata a la alcaldía de Zapopan, mientras los deditos electores apuntan a otros prepreaspirantes. 

A Robles no la dejaron participar en la comparecencia del fiscal Octavio Solís Gómez. Vaya, ni porque hizo pública una carta pidiendo su renuncia; bueno, quizá por eso no la dejaron, y por andarse oponiendo a la deuda estatal de 6 mil 200 millones de pesos. En la última sesión, el líder de la bancada, Salvador Caro, y el del partido naranja, Ricardo Rodríguez, se cambiaron de lugar, una fila atrás, para estar juntos, dejando de convivir con Mara. Fijados que somos, tal vez ni sea sólo por ella, pero se notó el cambio, la dejaron con Ismael Espanta y Daniel Robles, que poco hablan y menos aportan. 

qp@ntrguadalajara.com

jl/I