Aquel que tenga salud tiene esperanza, y aquel con esperanza lo tiene todo
Proverbio árabe
Para algunas personas el que sostengamos que en el proyecto integral de vida de todo ser humano un aspecto muy importante es asegurarse de estar saludable les puede parecer egoísta porque cómo podría ser posible pensar primero en una/o antes de pensar en la familia, por ejemplo. Pero lo cierto es que si una persona no está saludable física y mentalmente no tiene condiciones para ser una buena madre o padre, para estudiar una carrera y/o un posgrado o desarrollar un trabajo para generar ingresos económicos suficientes para vivir dignamente ella y su familia.
Y cuando hablamos de salud no solo nos referimos a no estar enfermo, sino a vivir en un completo estado de bienestar como producto de su buen funcionamiento bio-psico-social y que posibilite su productividad, el que pueda establecer y mantener adecuadas relaciones interpersonales y que realice contribuciones a su comunidad.
Para vivir saludablemente es indispensable dedicar consistentemente tiempo, dinero y esfuerzos para practicar medidas como las siguientes:
- Reflexionar, concebir y evaluar continuamente su proyecto integral de vida, que le dé sentido a su existencia
- Dormir con calidad de acuerdo a su edad
- Practicar la siesta reparadora (de entre 10 y 20 minutos y de preferencia después de comer)
- Alimentarse adecuadamente (desayuno fuerte, comida moderada y cena ligera)
- Hidratarse adecuadamente con agua viva (rica en minerales y electrones, y con pH alcalino)
- Practicar la actividad física y/o el deporte con regularidad
- Desarrollar estrategias adecuadas de afrontamiento del estrés
- Realizarse evaluaciones médicas, odontológicas, podológicas y nutricionales periódicamente
- Aplicarse las vacunas pertinentes
- Desarrollar su autoconocimiento
- Fortalecer su autoestima
- Desarrollar sus habilidades sociales
- Desarrollar su inteligencia emocional
- Desarrollar la resiliencia
- Desarrollar su creatividad
- Practicar cotidianamente la risa, alegría y buen humor
- Desarrollar relaciones amorosas y sexuales inteligentes, seguras y placenteras
- Desarrollar su pensamiento crítico
- Desarrollar su autorrealización que le genere satisfacción cotidiana
- Practicar cotidianamente actividades que le puedan generar felicidad, como convivir con personas queridas, practicar la generosidad, entre otras
- Acudir a asesoría psicológica ante pérdidas, conflictos significativos, problemas familiares, problemas de pareja, problemas laborales, el sufrimiento de actos delictivos o en cualquier situación que les debilite o haga sentir con malestar.
Pero estamos ciertos que los sistemas de salud federal y estatales no cuentan con los servicios suficientes para ejercer plenamente el derecho a la salud integral, por lo que los debemos demandar. Mientras tanto habrá que buscar como vivir saludablemente.
jl/I









