INICIO > OPINION
A-  | A  | A+

Deudas docentes

La Escuela Superior de Cultura Física y Deportes (ESCFYD) de la UdeG nació prácticamente con 15 docentes en el año de 1982. Fueron dos momentos de su creación, el antes que fue el Grupo Universidad, al cual le arrebataron el proyecto; y el después, donde ya de común acuerdo llegaron unidos el llamado grupo Unifeg.

Por ello, en estos momentos, para no entrar en controversias, se les considera fundadores a los y las profesores/as que dieron clase en el primer semestre de haber abierto sus puertas dicha escuela.

Han pasado ya casi 37 años y obviamente esto ha cambiado desde la nomenclatura hasta en un mínimo las instalaciones (que por cierto no son propias), y de los docentes mucho que decir. De 15 que iniciaron este proyecto, sólo queda uno activo en este momento, el resto jubilado, en otras áreas o perecido. Ahora conforman la planta magisterial en términos de aproximación ochenta profesores, de los cuales 20 por ciento son del género femenino, o sea la equidad no se da como tal.

De hecho, en el periodo donde existía la figura de director nunca figuró una mujer, y en este periodo de 23 años apenas llegó hace tres años una mujer, Sofía Morfin, como jefa del Departamento de Ciencias del Movimiento Humano, Educación, Deporte, Recreación y Danza (lo que era antes la ESCFYD), que por cierto vendrán cambios a partir de este uno de junio próximo.

En este último periodo de tres años ha llegado una nueva dinámica dentro de dicho departamento y nos parece que para bien, pero no ha bastado, siempre hace falta más y entre ellas proteger, apoyar y estimular a profesores para que cumplan su ciclo académico de titulación, que son contados.

Otro aspecto es que casi 80 por ciento son profesores de asignatura (casi de contrato), los más mal pagados; el resto son de tiempo completo (los más protegidos y cómodos) y pocos de medio tiempo. El espacio de los profesores para sus actividades de descanso toma de alimentos y convivio elemental, entre clase y clase, llamado sala de profesores, es apenas un pequeño cuarto de 15 m2 y sin baños propios; de su aspecto ni que decir.

Son muchas las deudas a los/las docentes, académicos, profesores o profesionales del aula en el ámbito universitario; ojalá que en este periodo y futuro no lejano se acorten estas brechas y que la parte sindical haga lo propio, porque ese escenario es otro tipo de deuda extrema.

gustavonunom@gmx.com

JJ/I