INICIO > OPINION
A-  | A  | A+

Deseos 2022

La actual Legislatura tiene todo por delante para trascender y cambiar las malas prácticas de sus antecesoras porque apenas lleva mes y medio en funciones, y todavía les falta mucho tiempo para lograr ser diferentes. 

El poco tiempo que llevan los legisladores en el cargo coincide con esta época de reflexión, lo cual lo convierte en un momento propicio para cuestionarse su futuro y definir el tipo de diputada o diputado que quieran ser y empezar con bríos 2022. 

Este tiempo que ya son diputados es suficiente para haber experimentado la responsabilidad y la trascendencia del mismo, para darse una idea de lo que deben ser y conocer lo que deben evitar, así como las decisiones que deben tomar. Ahora sí ya no se trata de las historias que alguien les contó, porque ya vivieron el cargo en carne propia. 

Cada uno de los integrantes de la 63 Legislatura debería hacer su lista de deseos por los casi tres años que les quedan y proponerse cumplirlos, advertimos que así vislumbrarán el camino que tienen por delante y podrán labrarse un futuro exitoso. 

Pero para lograrlo tienen que estudiar, conocer el lugar donde se mueven, y sobre todo ser astutos en cuanto a evitar ser obligados a realizar lo que el partido político, sus mentores, el gobernador o sus amigos quieren y tomar la decisión de seguir ese camino que le muestran, dar un giro o simplemente hacer pequeños cambios. 

Este mes y medio ha sido muy movido y han visto temas muy importantes para el estado, y aquí poca opinión han tenido y se han dedicado a seguir las instrucciones de sus asesores y del personal operativo del Congreso para poder tener el ritmo de la agenda legislativa y las sesiones. 

Hasta el momento, poco han aportado porque se trataba de no quedar en ridículo por desconocimiento operativo del manejo legislativo; sin embargo, ese tiempo de aprendizaje ya pasó, ahora deben escoger su propia ruta, buscar transformar lo que no les guste o no funcione y hacer propuestas que trasciendan. 

Tienen la ventaja de que la mayoría está en la misma etapa de aprendizaje, en el mismo nivel y la minoría es la que sabe qué hacer porque ya fueron legisladores o son políticos de varios años que ya saben lo que deben hacer y lo han demostrado en las discusiones en la tribuna, siendo los que más hablan, y el resto sólo se queda mirando. 

Las 12 uvas de este año deben ser por el objetivo de dejar huella y no únicamente por ser las personas que más iniciativas presentan, más tiempo hablan en tribuna, sino por ser las mejores propuestas, la más sensatas, las más sensibles a las necesidades de quienes representan, y si quieren usar la tribuna que sea para discutir con conocimiento de causa evitando las órdenes de defender lo indefendible o como ya ocurrió discutir temas que ya no son vigentes. 

Y dejemos a los viejos lobos de mar ser los que decidirán si quieren desgastarse, culpándose unos a otros y destacar por ser los que buscan lo mejor para el estado. 

El siguiente año veremos las apuestas de cada uno de estos integrantes, las causas que quieren defender, los temas que buscan poner en la opinión pública, porque ninguno, hasta el momento, de quienes son jóvenes políticos ha destacado. 

Y sólo hay que recordarles que no cuenta organizar grandes eventos o ser anfitriones de causas, sino de buscar hacer el cambio y trascender. Lamentablemente hay mucha ambición por destacar, pero no hay buenas asesorías de cómo hacerlo, y sólo se arrebatan la palabra y se apuntan para ser todólogos. 

jessipilar@gmail.com

jl/I