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Lyot y el Sol

A Lyot se le ocurrió la idea del coronógrafo porque quería observar a Mercurio lo más cerca posible del Sol en el cielo, para ver cómo cambiaba la luz reflejada

Richard Baum, ‘Biographical Encyclopedia of Astronomers’, Springer Reference, New York-Heidelberg-Dordrecht-London (2014), p. 1366

 

En este año y el siguiente tendremos eclipses solares que serán observables desde México, si las condiciones meteorológicas en la zona donde pretendamos hacerlo así lo permiten, por lo cual debemos reiterar las medidas de seguridad para observar al Sol sin menoscabo de nuestra vista, pues, haya o no haya eclipse, en todo momento nuestra estrella más cercana emite radiación que puede incluso dejarnos ciegos, como seguramente le ocurrió a varios observadores del cielo mayas, quienes gracias a sus observaciones nos legaron el conocimiento de los encuentros entre el Sol y el planeta Venus, y como también ocurrió al sabio Galileo, cuyos últimos años padeció una pronunciada ceguera.

Entonces para prepararnos a disfrutar con seguridad de tan impresionantes fenómenos celestes podemos utilizar filtros especialmente diseñados y certificados, y aún con ellos la observación de manera directa no debe ser por periodos prolongados; otra manera segura de hacerlo es por el método de proyección, la luz del Sol se deja pasar por un pequeño orificio hacia una pantalla.

Hubo una época cuando los eclipses totales de Sol eran la única oportunidad para estudiar la tenue cromósfera solar, hasta que el nacido en París, Francia, el 27 de febrero de 1897 y quien recibió el nombre de Bernard Ferdinand Lyot en la década de los 30 del siglo pasado discurrió un instrumento que le permitiera estudiar el planeta Mercurio en las proximidades del Sol, su investigación en principio tenía que ver con la luz polarizada, aquella cuyas ondas tienen una orientación definida durante su propagación, y el reflejo en las superficies planetarias y de la Luna produce dicha polarización.

El graduado como ingeniero en la École Supérieure d’Électricité en plena Primera Guerra Mundial, según nos menciona su biógrafo Richard Baum, tuvo empleo colaborando con el físico Alfred Pérot en el diseño y la construcción de instrumentos para la navegación aérea y marítima; luego sigue su formación y al demostrar su destreza es recomendado para integrarse al Observatorio Astronómico de Meudon, donde alcanza en 1943 el cargo de astrónomo en jefe.

Modificó un telescopio cubriendo el borde exterior de los lentes y coloca un pequeño disco para tapar la luz directa del Sol, al hacer sus primeras observaciones con dicho instrumento pudo captar una gran prominencia en el borde del disco solar, lo cual lo motivó a continuar sus estudios acerca de la corona solar; el instrumento fue bautizado como coronógrafo, al mejorar el diseño determinó con mayor precisión las longitudes de onda en algunas emisiones del Sol, posteriormente identificadas como átomos altamente ionizados de elementos comunes posible sólo por temperaturas muy altas.

Twitter: @durrutydealba

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