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Responsabilidad ambiental de la IA

Hace pocas semanas se publicó un informe que advierte cómo los grandes centros de datos digitales, elevan la temperatura de las localidades cercanas entre dos hasta 9 grados centígrados, en un radio de 10 kilómetros. La Universidad Estatal de Arizona señala que estos centros incluso, pueden despedir aire caliente de entre 8 a 16 grados centígrados.

El boom de la inteligencia artificial (IA) ha disparado el consumo de agua y electricidad, pero ahora sabemos que también genera islas de calor, aumentando la temperatura global.

Por ejemplo, con relación al consumo de agua, estos centros demandan en total decenas de miles de millones de litros al año para IA y centros de datos en el mundo. De acuerdo con Mariposa Abierta, monitoreo ambiental de la IA, el consumo mundial de agua por el uso de la IA era de 43 mil millones de litros al año, sólo para enfriar los centros de datos. Esta cantidad representa un incremento del 42 por ciento respecto del año pasado.

En lugares con sequía como Chile, Arizona o México esto ya genera conflictos ambientales, por la extracción del agua y las desigualdades sociales que se derivan. En Querétaro, se asienta el 75 por ciento de los centros en nuestro país y es donde se han presentado conflictos con campesinos y los gigantes tecnológicos.

Cabe recordar que aunque estos grandes centros se concentran en el hemisferio norte, especialmente en Estados Unidos, en América Latina, se han establecido en México, Brasil, Chile y en Centroamérica.

Se calcula estos centros de datos de la IA consumieron 415 TWh (teravatios por hora, o sea un millón de millones de vatios por hora), según Aiconomy. Esto es el doble del consumo de electricidad de Argentina. Las estimaciones de la demanda de electricidad para el año 2030 son 945 TWh, de acuerdo con la International Energy Agency. Una tasa de crecimiento de la demanda de energía global del 15 por ciento anual.

Ahora bien, el consumo mayor de la IA no proviene de grandes tareas, sino del uso masivo, frecuente y cotidiano que hacen millones de personas a través de su celular o en las plataformas. Por ejemplo, de acuerdo con analistas como IDC y el WEF en el año 2025, cada persona en el mundo industrializado realizó al menos una “interacción” con un centro de datos cada 18 segundos, es decir, que en promedio una persona conectada a la red realiza unas 4 mil 800 interacciones diarias.

Los usos más comunes de la IA son en los asistentes virtuales (Siri, Alexa), la navegación inteligente (Google Maps), los algoritmos de recomendación (Netflix, Spotify, Amazon) y los generadores de contenido (chatbots y herramientas de diseño).

Es decir, el uso cotidiano sin límites, siguiendo las tendencias del mercado y sus empresarios. 

En esta semana se realizará la feria tecnológica y de inteligencia artificial más grande del mundo en Taipéi; se trata de la demostración del campo de la robótica a nivel de la vida cotidiana.

La disminución de la huella ambiental y la creación de marcos éticos de estas tecnologías deben ser centrales, de acuerdo con sus impactos.

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