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Reparto de plazas

Con la aprobación del gasto para este año de 955.3 millones de pesos, algunos diputados locales sacaron el cobre en cuanto a buscar de dónde poder tomar algunos miles de pesos o plazas para su propio beneficio, y aunque lo nieguen, sí ocurrió. 

Como suelen ser estas negociaciones delicadas de dineros, no todos se enteran de lo que se está orquestado, aunque estén sentados en la “misma mesa”, porque se crean otras. 

En esta ocasión trascendió que se estaban revisando con lupa las partidas del proyecto de presupuesto para detectar de dónde sacar recursos que pudieran usarse a otro fin colectivo, me refiero a beneficio de bancadas parlamentarias, y lo encontraron, pero generó diferencias y salieron los trapitos al sol. 

Siempre en estas negociaciones se llega a saber lo que pretenden los líderes de las bancadas parlamentarias y lo que suelen obtener a cambio del consenso, pero ahora ante los acuerdos rotos, el balconeo fue público en sesión de pleno, lo cual sorprendió porque fue reflejo de que en el futuro poco se podría confiar en hablar con claridad de sus peticiones porque serían balconeados. Y esto es bueno para la sociedad, para que no se hagan los desatendidos y no negocien en lo oscurito. 

Debido a que 92 por ciento del presupuesto del Poder Legislativo se va a nómina, no había muchos recursos que se pudieran usar para otros fines, pero insistieron en hacerlo. 

El saldo bancario que tienen a favor por otras Legislaturas por 118 millones de pesos se lo quieren acabar en este año para poder exigir al Ejecutivo que les aumente el subsidio estatal, el cual siempre es negado porque tienen esos ahorros, que ahora consideran “malditos” porque no se los pueden repartir. Y aquí está el botín, es decir, los recursos de que pueden disponer para proyectos donde puedan tener alguna comisión o en proyectos disfrazados para su beneficio. 

Por el momento, los proyectos del cambio del sistema de votación electrónico y el remodelamiento de los edificios Juárez e Hidalgo penden de un hilo, porque hay la desconfianza de quién se llevará la comisión. 

Las seis plazas vacantes, cinco por jubilación y una por deceso, son la manzana de la discordia porque había la propuesta de contratar personal administrativo para ocuparlas y después surgió otra para repartirlas entre Movimiento Ciudadano y Morena, pero luego se echaron para atrás cuando fueron descubiertos. 

Aunque son sólo seis plazas, representan un buen apoyo para meter gente porque los salarios quincenales van de 15 mil a 25 mil pesos, plazas jugosas que caerían muy bien a cualquier recomendado y con la mala práctica de que les piden parte del salario para el bolsillo del legislador, todavía son más codiciadas. 

También se habló de buscar la manera de aumentarse el salario porque llevan 10 años sin aumento inflacionario, pero no se animaron a plantearlo de manera formal y aunque se habló de regresar apoyos para las casas de enlace tampoco se animaron a discutirlo públicamente y se quedó sobre la mesa. 

La intención de mejorar sus prestaciones está vigente, al igual que las plazas, hay que ver si se animan a hacerlo en el futuro o simplemente optan por la salida más fácil de pedirle al Comité Técnico de Transparencia y Valoración Salarial que revise todos los salarios del área administrativa y tomar decisiones al respecto. 

Ahora se quejan de tener un presupuesto limitado y acotado por la nómina, pero fueron sus antecesores y sus partidos los que empezaron a meter a más personal a la plantilla laboral hasta llegar en estos momentos a más de mil. 

Si en realidad quisieran bajar la nómina hubieran evitado incrementar la bolsa para la contratación de personal supernumerario, ahí no les pesó, y ahora sólo se quejan de que no les alcanza y buscan más. Si hubiera voluntad política se darán cuenta que muchos sobran, incluidos la mayoría de los órganos técnicos. 

jessipilar@gmail.com

jl/I