Para tener una vida saludable, exitosa y satisfactoria siempre es muy importante tener relaciones familiares amorosas y nutricias, eso casi todas las personas lo tienen claro. Lo que no siempre se valora es la importancia que tienen las relaciones amistosas.
La amistad es un tipo de relación afectiva que se basa en la comunicación, el apoyo mutuo, el respeto, la comprensión, el cariño y la armonía entre dos o más personas. Es, en definitiva, una forma de relación que nos permite ser nosotras/os mismas/os al mismo tiempo que estamos bien acompañadas/os.
Los beneficios de contar con relaciones amistosas de calidad son:
- . Nos favorecen una mejor salud física y mental
- . Pueden aumentar nuestra esperanza de vida cuando las amistades son duraderas y significativas
- . Nos brindan un sentido de pertenencia y mejoran nuestra autoestima
- . Nos ayudan a crecer y a mejorar en diferentes áreas de nuestra vida
- . Nos facilitan contar con apoyo ante los problemas de la vida
- . Nos favorecen el gozar la vida
Con las y los amigos nos divertimos; compartimos nuestros secretos y nos damos apoyo; compartimos nuestras tristezas y nuestras alegrías, y tenemos desencuentros, pero los resolvemos, etc.
Lo que tampoco muchas personas tienen claro es que para contar con relaciones amistosas de calidad se debe practicar una serie de medidas que permitan preservar y, de ser posible, acrecentar la calidad de esas relaciones. Para ello se sugiere:
- . Dedicarles tiempo a las y los amigos
- . Practicar la solidaridad
- . Negociar en las diferencias
- . Promover el buen humor y la risa en las interacciones con ellas y ellos
- . Brindarles cariño y palabras amables
- . Apoyarles ante los problemas
- . Respetar sus relaciones interpersonales
- . Acordar actividades conjuntas de ocio
Pero también debemos tener claro que no cualquier persona tiene las características para ser un/a excelente amigo/a. Se tienen identificados algunos enemigos de la amistad: la envidia, el rencor, el egoísmo, la mentira, los celos, la vanidad, el cinismo y la deshonestidad. En muchas ocasiones escuchamos o somos testigos de cómo nuestras/os “amigas/os”; por ejemplo, hablan pesimamente de una persona, dañan a otra persona o buscan siempre beneficiarse deshonestamente, pero por el cariño que les tenemos pensamos que a nosotras/os no nos lo va a hacer, sin considerar que son características de personalidad que difícilmente se dejan. ¡Cuidado! También muy probablemente lo hagan contigo.
Identifiquemos quién o quiénes si pueden ser nuestras/os grandes y trascendentes amigas/os.
jl/I









