La semana pasada se publicaron las cifras preliminares del Indicador Trimestral de la Actividad Económica Estatal (ITAEE) de Jalisco para el primer trimestre de 2026 (2026:T1). El ITAEE es un indicador que mide la dirección y la tendencia de la economía estatal en el corto plazo. Funciona como una versión anticipada del producto interno bruto a nivel estatal.
¿Cómo se comportó la economía de Jalisco en el último año? El ITAEE muestra que las actividades económicas estatales se contrajeron 1.2 por ciento entre los trimestres 2025:T1 y 2026:T1. Las actividades nacionales, por contraste, crecieron 0.3 por ciento. Así, en el ranking estatal de desempeño económico, Jalisco ocupó el lugar 24 entre 32 entidades.
El desempeño de Jalisco también fue pobre a nivel regional. En la región centro-norte (Aguascalientes, Colima, Durango, Guanajuato, Jalisco, Nayarit, San Luis Potosí y Zacatecas), las actividades económicas se contrajeron 0.6 por ciento durante el periodo analizado. Jalisco, por tanto, tuvo una contracción dos veces mayor que la del conjunto de la región.
Las cifras del ITAEE también muestran que los sectores económicos jaliscienses tuvieron un desempeño muy desigual durante el periodo analizado. En particular, las actividades de los sectores primario y secundario se contrajeron, respectivamente, 13.9 y 2.7 por ciento. Las actividades del sector terciario, por contraste, crecieron 0.8 por ciento.
Los sectores económicos, además, tuvieron un desempeño muy pobre frente al resto de las entidades federativas. Jalisco ocupó los lugares 30, 19 y 23 de 32 en los rankings de los sectores primario, secundario y terciario, respectivamente. Estas cifras son preocupantes porque sugieren que Jalisco, está experimentando una desaceleración económica.
¿Por qué está ocurriendo esta desaceleración? Hay factores externos e internos. Entre los factores externos destacan la incertidumbre comercial, la falta de diversificación de las exportaciones y las menores remesas. Entre los factores internos destacan la incertidumbre institucional, el crecimiento de la informalidad, la inseguridad y el crimen organizado.
En este contexto, sería necesario implementar programas locales: 1) de liquidez y garantías para las micro y pequeñas empresas; 2) de simplificación fiscal y administrativa para empresas que se mantengan en los registros patronales; 3) de apoyo a las empresas exportadoras; 4) de preservación de las cadenas de proveedores locales; y 5) de capacitación y retención de la mano de obra.
Los programas mencionados serían necesarios para enfrentar la desaceleración en el corto plazo. Sin embargo, en el mediano plazo, sería conveniente lograr mejoras en las instituciones y en la infraestructura estatales, promover la diversificación de las exportaciones y fortalecer los vínculos entre las empresas, los gobiernos y las universidades.
Finalmente, conviene enfatizar que el ITAEE debe leerse como un sistema de alerta temprana y no como una condena para Jalisco. Las cifras del primer trimestre indican que el estado perdió el paso frente al resto del país y que el sector agroindustrial será el eslabón más frágil. Reconocerlo a tiempo es la condición para que la desaceleración de hoy no se convierta en el estancamiento de mañana.
*Economista e investigador de la UdeG
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