INICIO > ZMG
A-  | A  | A+

Enfrentan panorama complicado

ESTRATEGIA. Los negocios arman paquetes y ofrecen algunos regalos para llamar la atención de la clientela. (Foto: Michelle Vázquez)

El regreso a clases en 2025 ha dejado al descubierto un panorama complejo para las papelerías de barrio en Zapopan, que reportan incrementos en los precios de útiles escolares, reducción en las ventas y una fuerte competencia con grandes cadenas comerciales.

Papelería Dora, con más de 25 años de trayectoria, reciente el alza en los precios. Su propietaria estima que el costo de los materiales escolares se ha incrementado hasta 50 por ciento en los últimos años, lo que ha reducido sus márgenes de ganancia en alrededor de 60 por ciento.

“Antes ibas con un presupuesto más o menos calculado y alcanzaba para surtir toda la lista; ahora no. Los precios ya no son tan accesibles”, señaló. A ello se suma la entrega de paquetes escolares del gobierno, que cubren lo básico y reducen la demanda. “Lo que más compran ahora son cosas que no vienen en esos paquetes: cuadernos de ciertas marcas, pegamento de distintos tamaños o papeles de colores”.

Por su parte, Papelería Hostal reporta un incremento de alrededor de 10 por ciento en comparación con 2024 debido al aumento en los costos de adquisición, que los proveedores elevan durante la temporada. Entre los productos más afectados están cuadernos, plumas, colores, lápices, calculadoras y juegos geométricos, cuyos precios subieron entre 1 y 2 pesos por pieza.

Aunque el negocio compra con distribuidores mayoristas, reconoció que este ajuste se traslada necesariamente a los clientes. Como estrategia para mantener la clientela, ofrecen descuentos de hasta 20 por ciento en listas completas y obsequios como bolsas, botellas o libros para colorear.

En tanto, Papelería Alma enfrenta una disminución en las ventas porque muchas familias prefieren surtirse en cadenas como Walmart, Chedraui o Aurrera, donde perciben precios más accesibles. “Aquí los precios no están muy altos, pero tampoco son tan accesibles para todos”, comentó una trabajadora del establecimiento.

Desde la perspectiva de los padres, la compra también ha cambiado. Sandra, madre de familia, explicó que gran parte de los artículos que necesitaba ya los tenía en casa, acumulados de los paquetes escolares que el gobierno entregó en años anteriores. “Este año solo compré lo estrictamente necesario: algunos mapas, un cuaderno de dibujo y unos pinceles que me pidieron”, relató, destacando cómo esta práctica le permite aprovechar al máximo los recursos disponibles y complementar con compras mínimas solo cuando es imprescindible.

Entre precios al alza, cambios en los hábitos de consumo, competencia con cadenas y la cobertura parcial de programas públicos, las papelerías locales atraviesan un periodo de transformación. Algunas dependen de promociones y descuentos, otras se diversifican con mochilas y servicios extra. Pero todas coinciden en que el inicio de ciclo escolar ya no es la temporada de bonanza que solía ser.}

GR