Formar parte de la AHO significa integrar una comunidad que trasciende los observatorios individuales. A través de fronteras y generaciones, estas instituciones comparten un desafío y un propósito comunes: mantener viva la astronomía, no solo como una labor científica, sino como un patrimonio vivo capaz de seguir inspirando a las generaciones futuras.
Para Palomar, es un privilegio compartir camino con observatorios que llevan generaciones abriendo ventanas al universo y contribuir a forjar los vínculos que permitirán perpetuar ese legado.
Palomar Observatory en su página de Facebook, 22 de agosto de 2026, 04:20 a.m.
Aunque desde 2015 ya se consideraba la necesidad de establecer una organización de esta naturaleza, es hasta 2019 en una reunión realizada en el Mount Wilson Observatory, ubicado en el pico homónimo de las montañas de San Gabriel en las cercanías de Pasadena, California, que se formaliza la existencia de la Alianza de Observatorios Históricos (AHO, por sus siglas en inglés), la cual quedó en su integrada por siete observatorios, cuatro de ellos con instalaciones en el estado de California, dos en Arizona, uno en Italia y otro en Wisconsin.
No es que se haya sumado mal, pues el más antiguo de ellos, establecido en 1577, es Specola Vaticana –el Observatorio Astronómico del Vaticano– que además de sus instalaciones históricas en Roma y Castel Gandolfo también cuenta con modernos telescopios y la instrumentación correspondiente en Arizona.
Para julio de este 2026 ya son 32 observatorios los que integran la AHO, entra las admisiones recientes está el Instituto de Astronomía y Meteorología (IAM) de la Universidad de Guadalajara (UdeG), el cual se fundó el 2 de abril de 1889 como Observatorio Astronómico y Meteorológico del estado de Jalisco y en 1925 con la Inauguracion (sic, así dice el acta) de la UdeG se integra a ésta como su primera dependencia dedicada esencialmente a la investigación científica.
Del 14 al 16 de agosto pasado se celebró en el Observatoire du Pic du Midi, el más alto de Europa y ubicado a 2 mil 877 metros en los Pirineos franceses, la asamblea general de la AHO, donde además de la actualización de sus estatutos, votación de nuevos miembros al cuerpo directivo y presentación de la situación y experiencias de algunos de los observatorios miembros, se votó y adoptó la denominada Declaración de la AHO en Pic du Midi, en la que, ante la relativización del conocimiento científico por el resurgimiento de creencias irracionales y movimientos hostiles a la ciencia que deliberadamente propagan la negación de las realizaciones científicas, la AHO declara solemnemente que el conocimiento científico debe ser protegido como un derecho humano universal e inalienable.
La reunión de los delegados de la AHO inició en Zaragoza, España donde en un campamento instalado en la zona de Valdespartera se observó el eclipse total de Sol del 12 de agosto, brindando además orientación a todos los visitantes del mismo y la oportunidad de ver el fenómeno a través de un telescopio con filtro especial.
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