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Rético y el De revolutionibvs

A finales de 1539, Rético ya había aprendido de Copérnico lo suficiente para redactar un resumen documentado de sus teorías. Intercaló esta síntesis en una carta a otro de sus mentores, Johann Schöner, un muy respetado astrólogo, cartógrafo y fabricante de globos terráqueos en Núremberg –y presumiblemente, la persona que lo envió a Copérnico en primer lugar–

Dava Sobel, Un cielo pluscuamperfecto. Copérnico y la revolución del cosmos, Turner Noema, Madrid (2012), p. 212

 

El 16 de febrero de 1514 nació en Feldkirch, Archiducado de Austria entonces parte del Sacro Imperio Romano, Georg Joachim Iserin de Porris quien es mejor conocido por el sobrenombre de Rético (Rheticus), el cual adopta en referencia a la provincia denominada en latín como Rhætia (Recia) donde vivía.

Ya se le ha mencionado en esta columna (ver ‘El Diario NTR’, El pegaso de Sigüenza, 17 de octubre de 2022), como uno de los personajes que hizo posible se imprimiera la obra magna de Copérnico, el ‘De revolvtionibvs orbium cæleſtium, Libri VI’, además de haber sido su único discípulo.

Los problemas de su padre Georg Iserin con la justicia –fue condenado y ejecutado– hacen que la familia adopte el apellido materno de Porris el cual fue traducido al alemán como Von Lauchen cuando Georg Joachim ingresa en la Universität Leipzig, pero mucho antes de ello se benefició como estudiante de la reorganización del sistema de enseñanza universitaria luterano a cargo de Philip Melanchthon, quien le nombra en 1536 profesor de Matemáticas en la Universität Wittenberg, institución donde ingresó como estudiante en 1532.

Aunque el destacado copernicólogo doctor Owen Gingerich apunta que es un misterio cómo pudo enterarse Rético acerca del trabajo de Copérnico (‘The Eye of Heaven: Ptolemy, Copernicus, Kepler’, The American Institute of Physics, New York, 1993, p. 164), pues el canónigo católico era reservado acerca de su teoría heliocéntrica, el joven luterano pudo haber visto un ejemplar del manuscrito popularmente conocido como ‘Commentariolus’ (de esta obra hay una traducción al español –1988– en una coedición auspiciada por la SEP) en el cual el polaco exponía los puntos fundamentales de la misma.

Para mayo de 1539 Rético llegó a Frauenburg donde se encontraba Copérnico y según consigna la periodista y destacada historiadora Dava Sobel en el libro citado al inicio de esta columna para el 23 de septiembre de dicho año ya había terminado su informe sobre la teoría copernicana el cual conocemos como la ‘Narratio prima’ que es la primera publicación autorizada por Copérnico de sus ideas.

Sobel en su libro nos incluye una obra de teatro en la cual imagina lo que pudo haber sido el encuentro entre Rético y Copérnico y cómo éste último le confía el manuscrito que se convertiría gracias al viaje que emprende el joven discípulo hasta Núremberg a la casa del impresor Johannes Petreius, uno de los más refinados en cuanto a los textos técnicos, en el primer libro de la ciencia moderna.

X: @durrutydealba

jl/l

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