La abolición del ascenso y descenso en el balompié mexicano, además de vulnerar el principio básico de justicia deportiva en el pasatiempo favorito de la nación, también nos recuerda que la Federación Mexicana de Futbol (FMF) ha operado por décadas como un ente intocable.
Desde la ciencia política, la FMF puede entenderse como un “poder fáctico” que al margen del Estado impone reglas y evade vigilancia. Escudada en los estatutos de la FIFA -que prohíben la “injerencia gubernamental”-, se ha erigido como una especie de ente supralegal, un “Estado dentro del Estado”, actuando como si el marco jurídico nacional no tuviera jurisdicción sobre sus acciones, siempre bajo la cantaleta de ser una organización privada.
No son nuevos esos señalamientos, por lo que las autoridades han tenido que intervenir. En 2021, la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) sancionó a la FMF y a varios clubes con 177.6 millones de pesos por violar la Ley Federal del Trabajo y la Ley de Competencia Económica mediante el ‘pacto de caballeros’, que restringe la movilidad laboral y la imposición de un tope salarial en la Liga MX Femenil, perpetuando una brecha discriminatoria. (https://n9.cl/hlyyww)
Es sabido también que en el futbol mexicano persiste cual espada de Damocles la amenaza de veto contra jugadores que acuden a tribunales para resolver controversias, lo cual constituye una violación al derecho humano de acceso a la justicia.
Otro asunto polémico fue el sistema Fan ID, por el cual el extinto Instituto Nacional de Transparencia (InaiI) abrió un proceso sancionador por el manejo de datos sensibles sin cumplir los requisitos de la Ley Federal de Protección de Datos Personales. El resultado, una multa de más de 42 millones de pesos. (https://n9.cl/jng0fi)
Son solo algunos ejemplos. La presión contra la FMF sigue escalando con el reciente anuncio de la Comisión Nacional Antimonopolio (CNA), que abrió una investigación por posibles “prácticas monopólicas relativas en el mercado de afiliación, organización y acceso a competiciones de futbol profesional federado en México”. (https://n9.cl/t6old)
A la lucha encabezada valientemente por los Leones Negros de la Universidad de Guadalajara, se han sumado otros clubes y voces críticas de la política y el periodismo. Recordemos también que un despacho encabezado por el abogado Darío del Real interpuso un juicio de amparo que fue admitido por un juzgado de distrito. También senadores, diputados y dirigentes partidistas han levantado la voz y llevarán el tema al terreno de las iniciativas de ley.
Tarde o temprano sucedería. Es el choque inevitable entre la Constitución y el ente privado que monopolizó el deporte favorito de las masas. Muchos otros dirán que es una frivolidad o un distractor. Otros considerarán que hay temas prioritarios en el país, lo cual es cierto, pero eso no quiere decir que tengamos que ignorar este asunto también.
Es inadmisible que una asociación opere durante años cerrando el mercado a su conveniencia, reteniendo trabajadores con pactos ilegales e imponiendo reglamentos que desafían a nuestra Carta Magna.
Es hora de que el Estado mexicano pite el silbatazo final a esta impunidad.
*Investigador de la UdeG
X: @julio_rios
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