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Diputados, sordos sociales

Los temas sociales pocas veces avanzan en el Congreso local, y si lo hacen se debe a que traen jiribilla política y poca conciencia social. 

Es lamentable y frustrante que los diputados locales no atiendan con prontitud los reclamos de los pacientes renales y sus familiares que piden desde hace años las adecuaciones a la Ley de Salud para facilitar la donación de órganos, y que puedan conseguir ese órgano vital que les cambiaría la vida, incluso se las salvaría. 

Desde hace año y medio está pendiente la única propuesta en discusión que ya estaba consensuada en la anterior legislatura para que todos fueran donadores de órganos y quien no quiera, que lo manifieste por escrito, y de esta forma se incrementaría el número de órganos disponibles para poder hacer los trasplantes que se estarían necesitando, pero llegó la actual legislatura y todo se retrasó. 

Lamentablemente en este tema también están las disputas políticas porque como la propuesta la impulsó principalmente el diputado de Hagamos, que representa los intereses de la Universidad de Guadalajara, y está peleada con el Ejecutivo, está atorada porque parece que hay un acuerdo de que no prosperen ninguna de las iniciativas de ese partido, aun cuando esto afecte a terceros y cuando también fue impulsada por un emecista. 

Aquí los que salen perdiendo son los más necesitados y quienes están en el predicamento entre la vida o la muerte, y la que está ganado es la segunda. 

Nuevamente acudió al palacio legislativo la joven Katerin Venecia Tovar, quien acaba de cumplir 15 años y se le acaba el tiempo para poder mantenerse en la lista como número uno para un trasplante; al cumplir 16 pasaría a la lista de adultos y estaría en el último lugar de los 8 mil que están vigentes. 

Ayer hubo una reunión con varios diputados de Hagamos y representantes de asociaciones civiles, pacientes renales y sus familiares, quienes volvieron a contar sus historias buscando sensibilizar a los diputados para que esta reforma salga a la luz con prontitud, pero no hubo quórum porque los únicos que los escucharon fueron los mismos que ya están convencidos. 

Ningún otro legislador tuvo interés de asomarse a esa mesa instalada en el patio central para ver de qué se trataba porque en ese momento interesaba más estar negociando los espacios y los dineros dentro del presupuesto del Poder Legislativo de este año que querían sacar ayer mismo, aunque tenían hasta el 28 para hacerlo. 

Este tema es urgente porque, aunque se escuche exagerado, la gente se está muriendo mientras espera una donación para su trasplante y en el Congreso local se están tomando su tiempo político para ver si la aprueban, le hacen ajuste o si esperan la que anunció el gobernador que enviaría y que lleva semanas pendiente. 

Ayer se hicieron cuentas de cuántos han perdido la vida en esta larga espera; mientras una organización señaló que iban 25, otras dijeron que ya llevan 20. 

Hay que ver si en este caso emblemático de Katerin, que es la cara de esta reforma legal, no le fallan y pierde la oportunidad de conseguir ese riñón; ya está en cuenta regresiva, sólo le quedan 363 días de espera en su única oportunidad de lograr seguir con vida. 

Desde aquí hacemos el llamado a que los temas sociales sean una prioridad en la discusión legislativa, que se fijen posturas si están a favor o en contra, pero que no se queden en el olvido o en la congeladora. 

Hay que recordar que los más afectados son los posibles beneficiarios de este tipo de reforma entrampados por las diferencias políticas. 

jessipilar@gmail.com

jl/I