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Excremento medicinal

La temporada de calor suele venir acompañada del aumento de enfermedades gastrointestinales. Los mexicanos somos especialmente vulnerables a padecer este tipo de males por nuestros hábitos alimenticios: nos malpasamos, ingerimos irritantes en cantidades excesivas y somos fanáticos de comer en la calle. La prevalencia de este escenario motiva a la pregunta: ¿qué hay de nuevo en la ciencia médica para tratar estas enfermedades?

El abuso de antibióticos en todo el mundo causó que muchas bacterias nocivas se volvieran resistentes. Dentro del grupo que afecta a nuestro estómago e intestinos, hay una culpable en particular: la bacteria C. difficile, que solía enfermar sólo a personas de la tercera edad o con sistemas inmunodeprimidos, pero ahora, los cuadros en adultos jóvenes y sanos se dispararon.

Una de las nuevas técnicas para combatir estas infecciones es el trasplante de la microbiota fecal, también conocido como trasplante de heces. Así como se lee, se obtienen componentes del excremento de una persona sana y se insertan en otra para incrementar la población de bacterias buenas. Una especie de probiótico natural.

En México ya se aplican estas terapias. Hace un par de años hubo un proyecto experimental encabezado por especialistas de la Universidad de Guadalajara.

La materia fecal se introduce al paciente por medio de cápsulas orales o por procedimientos vía anal o nasal. Sin embargo, este tratamiento, en el que médicos reportan tasas de éxito para combatir la infección por C. difficile de entre 80 y 90 por ciento, acaba de provocar la muerte de una persona en Estados Unidos. La responsabilidad se atribuye a que la muestra fecal estaba contaminada con otra bacteria, lo que indica que aún hay mucho por saber para perfeccionar la técnica y minimizar los riesgos.

Actualmente, se estudia su uso para otros padecimientos gastrointestinales crónicos como la colitis y el síndrome del intestino irritable, pero también hay investigaciones experimentales para combatir la diabetes, la obesidad, el autismo, el alzhéimer y el parkinson. Existen bancos de excremento en Holanda, España y Estados Unidos.

La promesa curativa del trasplante de microbiota sacude el paradigma que rige a las grandes farmacéuticas. No hay medicina más natural, accesible y económica que el excremento.

brenda.ramosv@gmail.com

JJ/I