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Los 20 

Para los que ya estamos entrados en años, el año 2000 fue esperado como el gran cambio de época. No sólo era el año nuevo, la década o el siglo, sino el gran cambio de milenio, algo que sólo la población que vivió en épocas de Cristo o al cambiar al año mil puedo haber vivido antes, y eso sólo en las culturas judeo-cristianas. La década pasada inició con una imagen temerosa del nuevo siglo: la salida de la crisis de 2008 y, en México, las conmemoraciones del centenario de la Revolución y del bicentenario de la Guerra de Independencia. En todo caso, seguía siendo una década temprana del siglo, rara vez se oye hablar de la década de los “dieces” al referirnos a siglos pasados. 

La década de los 20 representa la etapa de “normalización” del siglo. Éste deja de ser una novedad, sobre todo cuando los de la generación Z ya nacieron en este siglo y milenio. Los milenial comienzan a ser los chavorucos de esta década, la generación X se convierte en la de los viejos y los baby boomers irán pasando poco a poco a mejor vida. ¿Qué cambia y qué permanece en este siglo? 

Estos nuevos 20 combinarán lo mejor de las esperanzas y lo peor de los temores de nuestras vidas. Sueños y pesadillas que se alternan y configuran una mezcla de expectativas globales: 

El sueño de una vida larga que con cada vez mayor probabilidad rebase el siglo de existencia: la decodificación del ADN, la medicina celular, los desarrollos tecnológicos en medicina y biomedicina. La pesadilla de que ese aumento de la esperanza de vida vaya acompañado de un deterioro en la calidad; la progresión del sufrimiento en las enfermedades crónico-degenerativas, el deterioro ambiental, la violencia social y el deterioro económico de la mayoría de los hogares. 

Esta década marcará un arbitraje entre sueños y pesadillas, entre un mundo extraordinario para unos pocos, pero desolador para el resto, o un mundo que pueda preservarse de manera cohesionada, respetando el valor humano y la vida de todos. El sentido que le demos a la economía dirigirá gran parte de nuestro rumbo. 

iroman@iteso.mx 

jl/I