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Preparando motores electorales 

Aún falta un año para el arranque formal de las campañas, pero en el Congreso local ya huele a elecciones desde que se aprobaron un Presupuesto de Egresos 2020 a modo. 

Los diputados locales son los primeros en comenzar a pensar en su siguiente movimiento político, y es tan notorio que lo primero que hicieron fue pedir más gente con el argumento de que tienen mucho trabajo y no pueden solos. 

No tuvieron empacho en justificar públicamente que querían más personal para hacer presencia en sus distritos o en sus municipios, y fue evidente que quieren estar fuertes ante la pelea electoral del año entrante. 

Fue sorprendente saber que ningún legislador se piensa negar a contratar a más personal, si antes tenían hasta cinco supernumerarios por sala ahora podrán contar con siete, o si no, simplemente aumentaron el salario a los que ya tienen con el argumento de que trabajan mucho y necesitan apoyo. 

La evidencia de que sólo piensan en ellos fue que únicamente aumentaron el número personal supernumerario de sus salas sin pensar en las deficiencias de las áreas administrativas o de los órganos técnicos. El nuevo personal lo autorizaron ellos, para ellos mismos. 

En lo corto reconocieron que no pudieron aumentarse el salario porque sería muy escandaloso, y pensaron que sí podían engordar la nómina sin quejas, y hasta se enojaron porque fueron criticados por estas acciones. Una postura inequívoca y que sólo refleja lo alejado que están de las causas sociales y la empatía con el otro que representan. 

En el Congreso local sólo miran hacia adentro de su burbuja, y se reparten 915 millones de pesos para este año, incluidos sus ahorros, sin importarles la situación laboral, social o económica de sus gobernados porque hasta el momento no han pensado en leyes que beneficien a los que representan y han postergado el trabajo en temas importantes como los desaparecidos, los robos, las auditorías al órgano fiscalizador, los derechos de cuarta generación y otros. 

Lo único que pensaron fue en mantener contento al sindicato oficial con nuevas condiciones generales de trabajo en su beneficio, en aumentar el sueldo al personal de base y supernumerario para que no vayan a protestar, y obviamente en engordar sus oficinas con personal, aunque no tengan mobiliario donde sentarlos. 

La nómina incrementará cuando menos en 76 personas con un gasto de casi 2 millones de pesos en total, lo cual para ellos es poco sin darse cuenta que para el ciudadano de a pie, eso significaría más de lo que podría conseguir en varios años cuando los legisladores se los gastarían en un año. 

Los diputados también optaron por gastar 24 millones de pesos en aumentos salariales al personal de base y la misma cantidad al personal supernumerario, al fin y al cabo no lo pagarán de su bolsa, sino que saldrá del subsidio estatal, y tienen la planeación de gastarse la mayor parte del ahorro para poder estirar la mano el siguiente año y que papá gobierno les entregue un subsidio mayor a la actual. No pueden pedir ahora más recursos si tienen ahorros. 

El plan de gastos para 2021 está claro; acabarse lo que tienen para poder pedir más y que en año electoral les sobren los recursos para poder trabajar con más ganas y gastar sin restricciones. 

Tendremos que evaluar la calidad de las iniciativas que propongan este año para saber si desquitaron el sueldo ellos y su personal, o simplemente dejaron que todos los temas importantes los decidiera el Ejecutivo o en su caso el futuro Congreso Constituyente, porque se espera que éste legisle por ellos. 

Será una sorpresa descubrir si todos los temas de reforma constitucional los dejarán pendientes este año y lo que resta de Legislatura, para que sea el Congreso Constituyente el que los defina, cuando sería su trabajo a desarrollar. Al final saldrán más caros y trabajarán otros por ellos. 

jesspilar@gmail.com 

jl/I