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Contaminación electoral

En cuanto empezó 2021 arrancó la contaminación electoral en el Congreso local. Es innegable el interés político de los legisladores locales por brincar a otro puesto y seguir activos. 

En otros tiempos se les denominaba chapulines, porque siguen queriendo vivir del erario, y ahora que hay reelección con mayor razón hay algunos que no dudan en buscar nuevamente el mismo cargo. Algunos van por la tercera vez. 

La contaminación electoral arrancó en la primera sesión plenaria extraordinaria que tuvo el Poder Legislativo ayer de manera virtual Y aunque era un tema noble la exención de pagos por gastos oficiales por muertos de Covid-19, se dio una discusión innecesaria y con ataques mutuos. 

Morena comenzó señalando que quería corregir el procedimiento con que fue convocada la sesión, porque la orden del día aprobada en la Junta de Coordinación Política para una sesión virtual fue modificada y debía aprobarse otra vez por la junta, y el resto consideraba que era innecesario porque la presidente de la mesa lo presentó. 

Lo que era tan fácil de ponerse de acuerdo en las formas y cumplir con lo que dice su propia ley orgánica se convirtió en el escenario perfecto para culparse y descalificarse mutuamente, dejando de lado el motivo de la sesión. 

La primera discusión vana por no seguir procedimientos y que demuestra lo que vendrá en el futuro, porque jugar en la línea de la legalidad suele darse mucho en este Poder. Fue una pequeña muestra de que vendrán días complicados, porque cualquier cosa que se diga, se proponga o se haga se pensará que tiene un doble interés Y claro que lo tendrá. Nadie dará, como se dice, paso sin huarache, o lo harán por ser buenos samaritanos, siempre habrá una intención oculta. 

Como suele ocurrir en otras Legislaturas cuando menos la mitad de los diputados locales buscará otro cargo público, ya levantaron la mano, pero muy pocos llegarán a concretarlo. Aunque ya se nota que están en campaña porque ya no se les encuentra en palacio legislativo. 

Incluso si poco se les veía antes en las sesiones de comisión o trabajando en sus oficinas legislativas, ahora tienen más actividad fuera del palacio legislativo que dentro, y quizás para encontrarlos tendríamos que revisar sus redes sociales para saber en dónde están haciendo campaña. O ver el tipo de mensaje que promueven para saber si quieren el voto o no. 

Hasta el momento ninguna ley electoral obliga a los diputados locales a pedir licencia para estar en precampaña o en campaña. La decisión recaerá en su ética y su congruencia para dedicar tiempo como legisladores y tiempo de campaña, cuando sólo deberían sacar una. 

Esta decisión es difícil porque, ¿quién rechazaría el salario de dos meses? Si puede hacer campaña interna y seguir siendo diputado al mismo tiempo. Ya veremos quiénes, después de que consigan la candidatura, siguen siendo legisladores o ya piden licencia al cargo. 

Mientras tanto en el Congreso local ya hay prisa porque en la siguiente semana, en la primera sesión ordinaria, tendrán que sacar todos los temas que no lograron procesar el año pasado. Ahí estarán los temas de leyes de desaparecidos, filmaciones, inmobiliaria, reforma 2.0 y otras que están en la congeladora desde hace semanas. 

Hay que ver si salen en paquete para que todos estén contentos y poderlas presumir en sus campañas para pedir el voto. 

Tendremos que esperar la llegada de los suplentes para que aprendan del oficio, esperar a que lo dominen y hagan propuestas interesantes, coherentes y benéficas para la sociedad. 

La contaminación electoral llegó y tendremos que estar atentos para ver a quién beneficiará. 

jessipilar@gmail.com

jl/I