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Consecuencias de la inflación

La semana pasada, el Inegi reportó que, en la primera mitad de junio, la inflación alcanzó una tasa anual de 7.88 por ciento. Particularmente destacaron los incrementos de las mercancías (9.85%) y de los alimentos, bebidas y tabaco (11.71%). 

Esta tasa de inflación evidenció las limitaciones del Banxico y del gobierno para controlar los precios. En este contexto, cabe mencionar que los 24 productos del Paquete Contra la Inflación y la Carestía (PACIC) aumentaron 13.4 por ciento. 

Las tasas de inflación observadas en los últimos meses son las más altas en los últimos 21 años. Por esta razón, una pregunta pertinente y necesaria es ¿cuáles son las consecuencias de una inflación alta? 

La pregunta planteada no tiene una respuesta única. La inflación es un fenómeno complejo que afecta a prácticamente todas las variables económicas y financieras. Entre otras, las consecuencias incluyen: 

1) Reducciones del poder adquisitivo de los consumidores porque los precios suelen crecer más que los salarios. 2) Pérdidas del valor del ahorro y, por tanto, incrementos del consumo y del gasto, de manera anticipada, para evitar las pérdidas del poder adquisitivo. 3) La mayor circulación del dinero debido a los mayores niveles de consumo y gasto. 4) Depreciaciones de la moneda nacional. 

5) Incrementos en las exportaciones porque, para los extranjeros, los precios de los bienes nacionales son más baratos cuando la moneda se deprecia. 6) Caídas en las importaciones porque los precios de los bienes extranjeros son más caros cuando la moneda se deprecia. 7) Alzas en las tasas de referencia nacionales para evitar potenciales fugas de los capitales. 8) Alzas en las tasas de interés variable (i. e., las tasas de las tarjetas de crédito y de los préstamos de corto plazo), para subsanar las pérdidas de valor del dinero. 

9) Menores costos reales de los préstamos contratados a tasa fija; lo cual beneficia a los deudores y perjudica a los acreedores. 10) Incrementos en la recaudación fiscal porque la inflación es un impuesto encubierto (señoriaje). 11) Menores inversiones de mediano y largo plazos porque las altas tasas de interés desincentivan el gasto en inversiones de baja rentabilidad. 12) Revaluaciones reales de los activos que son salvaguardas ante la inflación (oro, acciones, bienes raíces). 13) Incrementos en la desigualdad y pobreza porque la inflación suele perjudicar a los más vulnerables económicamente. 

La inflación afecta a todos los sectores y agentes económicos. Su control, por tanto, depende del gobierno, los empresarios y los trabajadores. De hecho, la exclusión de los involucrados explica, en buena medida, las limitaciones observadas para controlar los precios. 

En mi opinión, la inflación es hoy la mayor amenaza para la economía mexicana. Por esta razón, se requieren acuerdos entre todos los sectores y agentes. Ningún paquete de medidas antiinflacionarias podrá funcionar sin la participación y el compromiso de todos. 

*Economista e investigador de la UdeG 

antoniop@cucea.udg.mx

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