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Decálogo para la narrativa de la violencia en redes sociales

En este tiempo, en las principales redes sociales los usuarios han publicado imágenes y videos que generan polémica por su alto contenido de violencia explícita, que van desde fotos de cuerpos masacrados a videos de linchamientos e imágenes de accidentes fatales.

Argumentan que comparten esas imágenes porque muestran la auténtica realidad, pero sin considerar que ocasionan un trauma psicológico en las personas. Las imágenes de la violencia en México en los últimos años, la mayoría no han pasado por los medios de comunicación, sino que han sido compartidas por redes sociales y plataformas online.

Como sociedad, tenemos que evaluar las consecuencias de utilizar imágenes duras que compartimos en redes sociales. Los smartphones han reforzado la sensación de que la violencia está siempre al alcance de nuestra mano.

Las noticias sobre la matanza de migrantes en El Paso, Texas; la grabación en vivo del ahogamiento de un joven en Xochimilco; las imágenes de los cuerpos descoyuntados de los desaparecidos en fosas clandestinas, en su conjunto, han generado una gran tensión social con altos niveles de estrés psicológico, de problemas de salud física y de otras afecciones que parecen estar asociadas con el consumo de grandes cantidades de imágenes de hechos altamente violentos.

Los psicólogos sociales señalan que los efectos psicológicos de las imágenes fotográficas se manifiestan de varias maneras, como el trauma indirecto, que afecta a las personas en redes sociales y en la industria de los medios cuyo trabajo es ver esas imágenes, como editores y periodistas.

Los que comparten esas imágenes en redes sociales tienen responsabilidad al crear altos niveles de angustia con las imágenes que reproducen y comparten.

Los siguientes 10 criterios que exponemos son fruto de la reflexión y la experiencia de grupos de periodistas y asociaciones de medios de comunicación que pueden incidir en un periodismo ciudadano responsable.

1. Fomentar la conciencia social en contra de la violencia y condenar la violencia originada por la delincuencia organizada.

2. Impedir que los delincuentes se conviertan en víctimas o héroes públicos, pues les ayuda a construir una imagen favorable ante la población y a ser imitados.

3. En la difusión de imágenes y fotografías de actos de violencia, advertir al público en la red que se comparten imágenes explícitas.

4. En caso de que alguna acción de las autoridades esté fuera de la ley o viole derechos humanos habrá que informarla y difundirla. Una de las funciones del periodismo ciudadano es denunciar el ejercicio indebido del poder.

5. No prejuzgar. En las redes debemos manejar la información bajo el supuesto de que los involucrados son inocentes en tanto no cuenten con una sentencia condenatoria.

6. No revictimizar. Cuidar a las víctimas y a los menores de edad. La información que presentemos debe respetar los derechos de las víctimas y de los menores de edad involucrados en hechos de violencia. Nunca dar información que ponga en riesgo su identidad.

7. Promover que la ciudadanía denuncie a los delincuentes y participe en la prevención del delito y reducción de la violencia, protegiendo su identidad.

8. Proteger a los periodistas ciudadanos. No hacer reportes en vivo desde las zonas más violentas.

9 .Solidarizarse ante cualquier amenaza o acción contra influencers y reporteros en los términos que mejor le convengan al reportero.

10. No difundir información que ponga en riesgo acciones contra la delincuencia organizada o que comprometan la vida de quienes la combaten o la de sus familias.

oceanoazul@live.com.mx

JJ/I